En primera persona.
Como algunos de vosotros sabéis la semana pasada se produjo una agresión homófoba en el recinto ferial de Ciudad Real. Desde entonces, y a pesar de estar la capital prácticamente paralizada por las fiestas, mucho se ha especulado sobre lo que ocurrió realmente llegando incluso la Alcaldesa de Ciudad Real a condenar este hecho a través de la Cadena Ser. Pues bien, esto que viene a continuación es la explicación de lo ocurrido aquella noche relatado directamente por la persona que resultó agredida. Por respeto a él, y porque así me lo ha solicitado, su identidad no se hará pública.
“¡Buenas tardes! Os escribo para contaros lo que me ocurrió la madrugada del lunes 15 de agosto al martes 16 a eso de las 6 de la mañana al salir de la feria de Ciudad Real. Os escribo a vosotros, a pesar de que varios medios de comunicación han intentado ponerse en contacto conmigo y que encima han publicado noticias llenas de errores, ya que me parece el lugar ideal para hacer una denuncia pública por lo que acaeció y porque soy un seguidor habitual de vuestro blog.
Yo salía de la feria con un chico a eso de las 6 de la mañana, cuando nos empezamos a besar. Un grupo de 5 chicos de veintipocos años empezó a insultarnos (maricas, iros a vuestra casa…) y nosotros no nos resignamos a recibir los insultos sin más, por lo que les contestamos. Lo que sucedió tras aquel momento pasó tan rápido que no puedo describirlo con precisión. No sé si vinieron a por mí o fueron a por mi amigo y yo me puse en medio. La cuestión es que al cabo de unos segundos yo estaba en el suelo sangrando, con tres muelas rotas, un ojo morado y la barbilla abierta, con un fuerte dolor en la cara y en el pecho.
Cuando me levanté bajamos un poco por la calle hasta llegar a un coche de la policía nacional. Les contamos todo lo que nos había sucedido y la razón por la cual me habían pegado. La policía se limitó a decirnos que eso era normal, que en la feria ocurrían esas cosas. Ni si quiera se ofrecieron a llevarme a urgencias ante la mala pinta que tenía mi barbilla y la sangre que derramaba.
El chico con el que estaba llamó a sus amigos que me llevaron a urgencias y donde estuve unas tres horas hasta que me dieron 5 puntos en la barbilla, me hicieron radiografías y me curaron las heridas.
No pongo una denuncia porque soy incapaz de reconocer a quienes me agredieron, siempre tuve mala memoria para las caras. Si pudiera reconocerlos los denunciaría sin dudar.
Doy las gracias a mi familia, a mis amigos, a mis conocidos y a mis compañeros de partido (UPyD) que me han apoyado en todo momento. También quiero darle las gracias a Rosa Díez que me animó a denunciar. Por último, a los que me agredieron, les perdono. Les perdono porque mis heridas se curarán, pero ellos no podrán cambiar su cerebro retrógrado y su corazón henchido de odio, tendrán que vivir con ellos toda la vida y con su conducta estoy seguro de que no podrán ser felices. Yo a pesar de sus golpes sí seré feliz, no me intimidan.
Desgraciadamente compruebo que aún queda gente en nuestra sociedad que se quedó anclada en el pasado. Sé que son una minoría. Lo que más me entristece es que también haya gente así entre los que se suponen que nos tienen que defender (también sé que son minoría). A ellos les pido simplemente que hagan su trabajo y que velen porque las leyes se cumplan y los criminales no queden impunes. Porque si por omisión dejan que los violentos se salgan con la suya, serán unos fracasados en el trabajo al cual han dedicado toda una vida.”
Por mi parte solo queda mostrarte toda mi solidaridad, sabes dónde estoy y cómo localizarme para cualquier cosa que necesites. Por otro lado mi agradecimiento más sincero por confiar en este blog y en CrDiario para contar lo que ocurrió aquella noche. Ojalá todo lo que pasó aquella madrugada no caiga en el olvido, depende de todos y cada uno de nosotros.






























