Gran reforma del Matrimonio y Uniones Civiles en el Reino Unido
para LGTB y Heterosexuales
Según informa este domingo The Sunday Times, el Gobierno británico de coalición entre conservadores y liberal-demócratas tendría previso anunciar esta semana la presentación de un proyecto de ley que abriría a las parejas del mismo sexo el derecho a contraer matrimonio.
El proyecto de reforma sería presentado por la secretaria de estado de Igualdad Lynne Featherstone (liberal-demócrata). Además de la reforma de la legislación matrimonial, el Gobierno británico también tendría previsto actualizar la legislación de uniones civiles, vigente desde 2004 por la reforma del Gobierno de Tony Blair, que se abrirían a las parejas heterosexuales, lo que pondría punto final a la situación de doble discriminación jurídica existente en la actualidad: las parejas del mismo sexo podrían acceder al matrimonio y las parejas de distinto sexo podría acceder a la unión civil (que concede derechos similares) y que hasta ahora solo estaba permitida a las parejas homosexuales. Una doble discriminación, por cierto, que recientemente ha sido denunciada por varias parejas tanto homo como heterosexuales a las que se les ha negado el derecho a casarse y a contraer unión civil, respectivamente.
Se permitiría también la celebración de uniones civiles en templos religiosos, lo que ayudará a los sacerdotes o rabinos más progresistas, algo que ahora está expresamente prohibido. Un cambio, este último, que ya recibió el visto bueno de la Cámara de los Lores. También se permitirán las ceremonias en cualquier edificio público.
Una cuestión de libertad religiosa
Resulta relevante destacar que precisamente uno de los argumentos que el Gobierno británico manejaría para autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo es el respeto a la libertad religiosa, dado que algunas confesiones religiosas británicas, como los cuáqueros desde 2009, ya reconocen el matrimonio religioso entre personas del mismo sexo. Se trata de parejas que se consideran casadas a nivel religioso, pero que civilmente deben conformarse con la unión civil.
La reforma, de esta forma, no obligaría a las confesiones religiosas a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo, pero sí permitiría dar validez civil a las posibles ceremonias religiosas de matrimonio entre personas del mismo sexo que las iglesias decidan adoptar en el futuro.
En cuanto a la Iglesia Anglicana existe una división interna entre los Obispos a favor y los contrarios que probablemente quede visibilizada.
Un clima político cada vez más favorable
Ya en julio de 2010 Simon Hughes, deputy leader de los liberal-demócratas en la Cámara de los Comunes (cargo que puede considerarse equivalente al de jefe del grupo parlamentario) adelantaba que su partido tenía intención de promover el matrimonio entre personas del mismo sexo. “El estado debe garantizar la igualdad plena, y ahora estamos a medio camino”, declaraba entonces Hughes.
Recordamos que tanto el nuevo líder de la oposición laborista, Ed Miliband, como el propio Partido Liberal-Demócrata se han mostrado ya explícitamente a favor de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Por lo que se refiere a los conservadores, entre los cuales es previsible que exista división al respecto, poco antes de las elecciones británicas llegaron a admitir en un manifiesto su disposición a valorar el tema, aunque pocas horas después David Cameron negó que la reforma legal entrara entre sus planes. Sin embargo Cameron cuenta con un gabinete conservador pero en la línea modernizadora de su 1er Ministro, diferente de la postura que muchos Diputados conservadores tendrán en la Cámara de los Comunes (Congreso de los Diputados inglés)
Pendientes de la confirmación y otros detalles.
The Sunday Times recoge el supuesto problema técnico-jurídico de la "consumación del matrimonio" en las parejas de lesbianas, ya que en el ordenamiento inglés la "no consumación" constituye motivo de divorcio.
Finalmente si la noticia adelantada por The Sunday Times se confirma, se trataría de un paso gigantesco en la lucha por el matrimonio igualitario, que tendría sin duda una influencia muy positiva dada la relevancia gepolítica del Reino Unido en Europa y el mundo.
Sin embargo, conviene mantenerse expectantes y no lanzar las campanas al vuelo: por el momento, el resto de medios de comunicación británicos se limita a adelantar los planes del Gobierno de permitir la celebración de uniones civiles en templos religiosos. Un logro, evidentemente, de mucho menor alcance.






























